Abstract
<jats:p><p>Documentar, comprender y dar nombre a lo que sucedía fueron parte de las primeras acciones de los organismos de derechos humanos para enfrentar la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983). La estrategia elegida articuló verdad y justicia, de manera que la tarea de evidenciar las desapariciones forzadas de personas confrontó el discurso oficial que las negaba y, al mismo tiempo, discutió el alcance de las responsabilidades por esos crímenes.</p><p>Este libro propone una etnografía de cuatro casos que involucraron la reacción de la dictadura frente a estas acciones destinadas a mostrar la verdad, en los cuales la preocupación por los archivos se discutió en expedientes judiciales. A partir del estudio del Habeas Corpus Colectivo Pérez de Smith (1977-1980), la prohibición y el secuestro de la nómina “¿Dónde están los 5581 Desaparecidos?” (1979), los allanamientos de las sedes de cuatro organizaciones (1979) y las detenciones a los integrantes del CELS (1981), se analiza una dinámica en la cual los dispositivos del terror entraron en disputa con las técnicas desplegadas por los organismos de derechos humanos, que, haciendo uso de ese mismo impulso, convirtieron el entramado judicial en el lugar donde construir casos públicos.</p></jats:p>