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Abstract

<jats:p>En el escenario laboral de la Argentina de 2025 confluyen factores estructurales, como la persistente precariedad del mercado de trabajo, los efectos de la crisis económica-sanitaria originada por el COVID-19 y la escasa recuperación en la etapa post pandemia y, cuestiones coyunturales, como la implementación de políticas de ajuste estructural desarrolladas en el marco de la restricción de gastos del Estado y el achicamiento de este desde el 2024. Es importante tener en cuenta que, en las décadas previas a la implementación de las últimas políticas de corte liberal, 2010-2023, las acciones desarrolladas desde el Estado no resultaron eficientes en la lucha contra las desigualdades estructurales del mercado de trabajo y de la estructura productiva. Desde 2016 las medidas de ajuste macroeconómico, el contexto internacional adverso, la política anti-inflacionaria, la insuficiente inversión privada y la limitada inversión pública en el marco de un incremento del déficit han generado un escenario recesivo y desfavorable en materia de empleo. Entre 2017 y 2019 se suman a esta situación, estructuralmente adversa, los efectos recesivos del proceso de devaluación, las implicancias que generó una abultada deuda pública y la elevada inflación que generó perdida en los ingresos y en la capacidad de consumo de los hogares. A partir de 2020, el escenario abierto por la pandemia de COVID-19 profundizó las preocupaciones sobre las desigualdades sociales y la pobreza en nuestro país, al inscribirse en un ciclo de estancamiento estructural, alta inflación, crisis de deuda y empobrecimiento que venía desenvolviéndose con anterioridad.</jats:p>

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Keywords

escenario desde estructurales como mercado

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