Abstract
<jats:p>En enero de 2019, las autoridades incrementaron el salario mínimo y redujeron la tasa del impuesto al valor agregado (IVA) en la frontera norte de México con el objetivo de estimular la actividad económica. En este documento se estiman los efectos en los precios al consumidor de cada una de las políticas. Se encuentra que las presiones al alza sobre los precios atribuibles al aumento del salario mínimo fueron más que contrarrestadas por las presiones a la baja asociadas a la reducción del IVA. En ausencia de la política de reducción al IVA, los precios promedio en la frontera norte habrían sido más altos. Se estima que los efectos del salario mínimo sobre los precios tendieron a ser menores para aquellos bienes o servicios producidos con una mayor proporción de trabajo informal.</jats:p>