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Abstract

<p>Más de quince mil corredores de propiedades intermedian cada año cientos de miles de operaciones inmobiliarias en Chile, y lo hacen sin ley especial que regule su oficio: el registro habilitante creado en 1943 fue demolido por la liberalización de fines de los setenta y derogado definitivamente en 1986, y los proyectos que buscan restablecerlo duermen en el Congreso desde hace más de una década. Pero un oficio sin ley especial no es un oficio sin Derecho. Este trabajo reconstruye el estatuto jurídico real del corretaje de propiedades, ese que decide pleitos todos los días: la naturaleza del contrato —mediación atípica y consensual, cuya esencia, ha dicho la Corte Suprema, estriba en el quehacer mediador destinado a concretar el negocio encargado—; el régimen completo de la comisión —cuándo nace (con la celebración del negocio mediando intermediación decisiva, no con las tratativas), cuánto vale (libertad de honorarios desde 1977, con el 2% histórico sobreviviendo como uso), cómo se prueba (la escrituración como carga práctica ante los límites de la prueba testimonial) y cuándo prescribe (dos años, por tratarse de una actividad de predominio intelectual asimilada a las profesiones liberales)—; y la joya práctica del conjunto: la sentencia de la Corte Suprema rol N° 37.135-2017, que ejecutó una cláusula anti-elusión pactada en una orden de venta —doble comisión si el propietario cierra el negocio, sin intervención del corredor, con un cliente presentado por este, hasta un año después de expirado el encargo—, dotando al corredor puenteado de la herramienta contractual que la ley no le dio. Se examinan además las leyes que sí lo obligan (deberes ante la Unidad de Análisis Financiero, declaraciones al Servicio de Impuestos Internos, estatuto del consumidor), el contenido verificado de los proyectos de Registro Nacional en tramitación, y se cierra con un decálogo operativo. La tesis de fondo es ciceroniana y estoica a la vez: el corredor vende confianza, y la fides —hacer lo que se dice— solo se cobra cuando se escribió.</p>

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Keywords

oficio negocio corredor más propiedades

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