Abstract
<jats:p><p class="Contra">El mundo de la nieve se encuentra en constante transformaci&oacute;n. Las estaciones de esqu&iacute; espa&ntilde;olas, como parte de un sector en evoluci&oacute;n, han debido adaptarse a nuevas realidades que trascienden la pr&aacute;ctica tradicional del esqu&iacute; alpino: la accesibilidad universal a la monta&ntilde;a, la proliferaci&oacute;n de disciplinas deportivas emergentes, con mayores exigencias t&eacute;cnicas y de seguridad, y la incorporaci&oacute;n de actividades tur&iacute;sticas complementarias que convierten a las estaciones en espacios de ocio integral.</p> <p class="Contra">Pese a la creciente complejidad de este escenario, no existe en la actualidad en Espa&ntilde;a una norma con rango de ley que regule de manera sistem&aacute;tica todas estas cuestiones. El marco regulador se limita a las recomendaciones contenidas en el Reglamento de la Asociaci&oacute;n Tur&iacute;stica de Estaciones de Esqu&iacute; y a las normas emanadas de la Federaci&oacute;n Internacional de Esqu&iacute; (FIS), carentes de car&aacute;cter vinculante en el ordenamiento interno.</p> <p>Esta situaci&oacute;n pone de relieve la necesidad de avanzar hacia la creaci&oacute;n de una ley espec&iacute;fica en materia de esqu&iacute; y deportes de invierno, capaz de ofrecer seguridad jur&iacute;dica tanto a usuarios como a operadores, dotando de un marco normativo claro que delimite derechos, deberes y responsabilidades. Una regulaci&oacute;n de este tipo permitir&iacute;a armonizar la pr&aacute;ctica deportiva con la gesti&oacute;n empresarial, garantizando a su vez la protecci&oacute;n de los consumidores, la sostenibilidad del entorno y la convivencia de las distintas modalidades y usos que confluyen en la monta&ntilde;a.</p></jats:p>