Abstract
<jats:p>El artículo se enfoca en las formas de ganarse la vida de un grupo de personas sin hogar en Montevideo. Algunas de estas personas han organizado el colectivo Ni todo está perdido (NITEP), “gente de calle”, resignificando el locus estigmatizado de la situación de calle. Además de las acciones para una mejora de los aspectos simbólicos, NITEP ha emprendido acciones políticas para el acceso a la vivienda, demandado al Estado la mejora de los refugios para personas sin hogar y producido iniciativas para la provisión económica de sus integrantes. Basados en un proceso de investigación etnográfico de largo plazo proponemos poner en relación y comprender las formas de ganarse la vida en distintas dimensiones: (a) morales y de autoestima; (b) formas de solidaridad tanto entre personas que habitan la calle como con otros colectivos sociales, comerciantes y vecinos; (c) el lugar de los derechos humanos, las políticas públicas y la acción estatal. Asimismo, tomamos en cuenta la temporalidad en la que estas personas viven, los tiempos destinados a “ganarse la vida”, los tiempos de espera para obtener servicios de las políticas públicas y los tiempos signados por las expulsiones de distintos lugares, así como los conflictos para obtener espacios sea en ferias, para cuidar coches o reciclar objetos desechados. Finalmente, discutimos las relaciones entre las formas de ganarse la vida individualmente con la solidaridad organizada colectivamente y las políticas públicas.</jats:p>