Abstract
<jats:p>México ha experimentado una profunda transformación de su sistema electoral, al pasar desde un modelo de partido hegemónico hacia un esquema pluripartidista, competitivo y más equilibrado. Este proceso, impulsado por reformas legales, y la irrupción de nuevos actores políticos, ha sido acompañado por el fortalecimiento de una institucionalidad electoral clave. En este contexto, el rol del Instituto Federal Electoral (IFE) y su sucesor, el Instituto Nacional Electoral (INE), ha sido fundamental para dotar de estabilidad, confianza y legitimidad a los procesos electorales. Actualmente, México cuenta con órganos electorales autónomos, mecanismos de control del financiamiento político, un sistema mixto de representación y mayores estándares de transparencia, aunque persisten desafíos relevantes para la consolidación democrática. En este marco, el estudio presenta un análisis integral del ecosistema de integridad electoral en México y de los principales desafíos que enfrenta en la era digital. El análisis aborda tres dimensiones principales: los factores político-institucionales que han configurado el sistema electoral; el impacto de la tecnología, con especial énfasis en la desinformación y la inteligencia artificial; y las reglas orientadas a promover la representación política paritaria, junto con los riesgos asociados a la violencia política de género en entornos digitales. A partir de este enfoque, se identifican tendencias, se examinan riesgos emergentes y se proponen recomendaciones para fortalecer la integridad electoral en el país.</jats:p>